Un cardiólogo revela que una bebida es la "muerte líquida" y que no es alcohol.

Continuó diciendo: “¿Pero es el azúcar? ¿Es la glucosa ese elemento demoníaco que debemos erradicar? La respuesta es no. Los refrescos no son solo agua, de lo contrario serían simplemente agua carbonatada. Los refrescos contienen aditivos, colorantes, saborizantes, conservantes, estabilizantes… lo que implica una exposición acumulada a toxinas.

“No se trata de una sola exposición, sino de una exposición crónica a lo largo del tiempo”.

¿Qué se debe beber en lugar de refrescos?

La Fundación del Corazón recomienda beber agua cuando se tenga sed.

Sin embargo, algunas alternativas a estas bebidas con alto contenido de azúcar son:

Agua con gas (puedes añadirle fruta o hierbas picadas, como menta fresca)
Leche natural
Leches vegetales con calcio añadido, como la de soja, almendra, avena o arroz

Café
Un vaso pequeño (125 ml) de zumo 100 % de fruta o verdura